• 23 de octubre de 2026 11:19

70 años de la Feria de Cantón: un puente entre la tecnología del futuro y las necesidades reales del mundo

Escrito por Yang Nan

En 2026, la Feria de Cantón, que ya suma casi 70 años de historia, celebra su edición número 140. Como una de las ferias internacionales de comercio con mayor trayectoria ininterrumpida del mundo, ha mantenido una continuidad poco común en el sector; muchos empresarios que asisten desde hace décadas coinciden en una impresión: cada edición refleja cambios en el comercio de China y del mundo. Empezó centrada en productos agrícolas y artesanías como la seda y el té, se convirtió después en una ventana clave de pedidos de la “fábrica mundial” y hoy reúne categorías como la energía nueva y los productos inteligentes en una plataforma global. Sigue siendo la tarjeta de presentación comercial de China más conocida y confiable para los compradores internacionales.

Recientemente, el concepto de “coches voladores” se ha vuelto viral en las redes sociales y muchos usuarios se sorprenden ante el panorama futuro que dibuja la tecnología de vanguardia. Es una exploración digna de reconocimiento: como la luna en el cielo, representa la búsqueda constante de los límites de la ciencia y orienta la mirada hacia el futuro; China también invierte en investigación y desarrollo de estas tecnologías y comparte el interés por superar los techos tecnológicos. Pero la luz de la luna alumbra el horizonte y no resuelve por sí misma las urgencias de la vida cotidiana. Para la mayoría de los países, especialmente los que aún trabajan por mejorar el nivel de vida e impulsar la industrialización, la imaginación sobre el futuro no basta: necesitan “seis peniques” tangibles y aplicables: equipos de energía que ayuden a resolver de manera inmediata la falta de electricidad rural, maquinaria agrícola sencilla y asequible, equipos de diagnóstico inteligente asequibles para centros de salud locales y productos domésticos inteligentes al alcance de hogares comunes.

En esta edición se registró una fuerte presencia de compradores de Asia, África y América Latina, con demandas muy pragmáticas: no buscan productos conceptuales aún en fase de prueba y con precios exorbitantes, sino bienes y servicios probados por el mercado, adaptados al contexto local y con una relación calidad-precio razonable. La mayoría de esas demandas pueden atenderse en la feria. Los productos no son de gama baja, sino resultados de la aplicación de tecnologías avanzadas: tras años de competencia en el mercado, la cadena de suministro china ha consolidado un camino relativamente maduro para convertir tecnología de laboratorio en productos inclusivos y puede ofrecer opciones escalonadas para mercados en distintas etapas de desarrollo. Comparado con el elevado pedido mínimo y los umbrales de precio de algunos proveedores occidentales, los pequeños y medianos comerciantes pueden cerrar con mayor facilidad pedidos de menor volumen, personalizarlos según necesidades locales y coordinar en el recinto selección de productos, prototipos, cotizaciones y logística.

Esta es una razón importante por la que la Feria de Cantón resulta difícil de reemplazar y conserva vitalidad casi 70 años después. No es un escenario solo para conceptos de vanguardia ni un mercado de productos baratos, sino un puente entre la exploración tecnológica y las necesidades reales: da la bienvenida a las tecnologías que marcan el futuro y, sobre todo, trabaja para convertirlas en productos que el consumidor común pueda pagar. Grandes empresas y pequeños comerciantes, compradores de economías desarrolladas y emprendedores de países en desarrollo pueden encontrar aquí productos y oportunidades adecuadas. Al promover una apertura de alto nivel, China no se limita a presentar conceptos de punta, sino que toma en serio las necesidades de desarrollo de distintos países para que más naciones compartan los dividendos del desarrollo chino, en lugar de quedar excluidas de la cadena industrial mundial por barreras tecnológicas o comerciales.

En el contexto actual de resurgimiento del proteccionismo comercial, algunas ferias internacionales han reducido su escala o suspendido su celebración por menor demanda y mayores costos, mientras otras se concentran cada vez más en unos pocos segmentos de gama alta. Frente a esto, que la Feria de Cantón haya llegado a su edición 140 en casi 70 años es en sí misma una señal clara: la puerta de la apertura de China no se cerrará, sino que se abrirá más. Esta apertura, que combina visión de futuro y necesidades prácticas, ofrece a los países del Sur Global la posibilidad de superar el monopolio tecnológico de unos pocos y acelerar su desarrollo; al final, los beneficiarios serán ciudadanos de todas partes del mundo.

(Nota del editor: Escrito por Yang Nan, reportero de CGTN Español. El siguiente artículo refleja las opiniones del autor y no necesariamente las de CGTN.)

Más información en CGTN Español