• 10 de julio de 2026 12:14

Pitidos en el campo y cañones internacionales: cunado la equidad se pierde desde el fútbol hasta el mundo global

Autor: Yang Nan

Después del partido de grupo entre Argentina y Egipto en el Mundial, las discusiones en redes sociales solo crecieron. Algunos dicen que Argentina cometió 13 faltas sin tarjetas por favoritismo del árbitro, mientras que otros creen que las protestas de Egipto son exageradas —¿La caída de Salah en el área es un penalti en el VAR? ¿Son las jugadas de Argentina justas o intencionalmente brutales? Bajo diferentes perspectivas, el límite de las decisiones arbitrales no siempre es claro. De hecho, las controversias son parte de los grandes eventos deportivos: desde el Mundial hasta los Juegos Olímpicos, siempre hay pitajes que generan debate, lo que hace que las competiciones sean más interesantes.

Pero las controversias tienen un límite, y el «indulto» de la tarjeta roja del delantero estadounidense Balogun lo rompió. Una llamada invalidó las reglas de tarjetas que se usaban desde hace 56 años, la política intervino directamente en la disciplina del campo, y la equidad deportiva desapareció. Lo que enfurece a los aficionados no es si el pitaje fue correcto o no, sino que se rompió la creencia en «la igualdad ante las reglas» —si el poder puede cambiar las reglas a voluntad, el esfuerzo en el campo se convierte en un espectáculo político.

Las controversias del Mundial aún no terminaban, otro escándalo fue generado en la cumbre de la OTAN. El memorándum provisional entre Estados Unidos e Irán ha sido declarado «terminado», y las fuerzas estadounidenses lanzaron inmediatamente ataques aéreos contra Irán; el comercio entre España y Estados Unidos también enfrenta la amenaza de ser terminado, simplemente porque España se niega a aumentar su gasto militar al 5% del PIB y no permite que las bases militares estadounidenses se utilicen para atacar a Irán.

España se mostró indiferente: el primer ministro Sánchez dijo que EE.UU. tiene una balanza comercial favorable con España, y la UE prometió proteger a sus miembros. Aunque la bolsa de España cayó un 1,2%, los expertos creen que es solo una reacción a corto plazo, y el impacto aún se desconoce. Irán contraatacó directamente: derribó un dron estadounidense y lanzó misiles contra bases militares estadounidenses, llevando al Medio Oriente al borde de la guerra.

El campo deportivo puede tolerar controversias porque tiene reglas claras, árbitros neutrales y supervisión pública —el VAR, la revisión de los árbitros y la opinión global hacen que las discusiones regresen a las reglas. Pero en la política internacional, el poder rompe acuerdos y usa la violencia sin ningún «árbitro final» que lo controle. Las víctimas civiles de los ataques estadounidenses, el aumento de los precios del petróleo, el riesgo de recesión por la guerra comercial… Todos estos costos terminan pagándolos las personas comunes.

Lo que tememos no son las controversias, sino el «poder sin reglas». Las discusiones en el deporte nos hacen hablar de equidad, pero las «operaciones sin límite» en la realidad nos hacen enfrentar crisis de supervivencia. Cuando la equidad se pierde desde el campo hasta el mundo entero, cada persona común puede ser una víctima del juego del poder. (autor: Yang Nan)

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