En Zunyi, Guizhou, CGTN recorrió junto a oficiales militares internacionales escenarios clave de la Gran Marcha, como el río Chishui y el paso de Loushanguan, 90 años después de esta histórica campaña.
Hace nueve décadas, estos lugares fueron escenario de una de las maniobras militares más sorprendentes de la Gran Marcha: los Cuatro Cruces del río Chishui. En Maotai, las condiciones geográficas y climáticas hicieron extremadamente difícil atravesar el río. No había puentes, por lo que los soldados utilizaron canoas de bambú y, según los relatos históricos, incluso puertas de viviendas. También tuvieron que nadar para cruzarlo. La operación involucró a unos 30 mil soldados del Ejército Rojo frente a una fuerza de alrededor de 400 mil efectivos.
Pero la maniobra no siguió una línea directa. Después del segundo cruce del Chishui, el Ejército Rojo cambió repentinamente de dirección hacia Loushanguan, donde lanzó un ataque sorpresa. Posteriormente, volvió a cruzar el río en Maotai. El terreno fue decisivo. En Loushanguan, las tropas tuvieron que avanzar cuesta arriba para tomar posiciones enemigas en las montañas. La conquista de este paso se convirtió en la principal victoria del Ejército Rojo desde el comienzo de la Gran Marcha y sentó las bases para el tercer y cuarto cruces del Chishui.
Diego Gerardo Arguello Santacruz
Militar de Ecuador
«Hablamos de que quien domina las alturas, la parte más alta, tiene un control de todo el lugar, y en realidad este punto es un lugar estratégico porque podemos ver que tenemos una amplia visión de todo el sector. Entonces podemos imaginar lo difícil que puede haber sido para el Ejército el poder alcanzar este lugar tan alto«.
La campaña continúa siendo estudiada en academias militares de todo el mundo. Incluso las simulaciones han tenido dificultades para explicar cómo se desarrolló esta maniobra.
Santos Darío Venegas Lanzas
Militar de Nicaragua
«Estas montañas si pudieran hablar, nos dirían de cuanto hicieron los soldados del Ejército Rojo aquí. Cuánto sacrificio, cuánta sangre y cuántas vidas entregaron. Pero también nos dirían, nos transmitirían un mensaje, que es el espíritu de la Gran Marcha, y nos dirían que no hay que rendirse, que hay que persistir«.
Hoy, un bosque conocido como el Bosque de los Héroes recuerda a quienes combatieron en estas montañas y los sacrificios realizados durante la campaña. Y 90 años después, estos escenarios mantienen vivo el llamado espíritu de la Gran Marcha: no rendirse y seguir avanzando. Como escribió Mao Zedong sobre Loushanguan: “No teman el paso, aunque esté rodeado de hierro; ahora hemos alcanzado la cima con grandes zancadas”.
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