
Escrito por Yang Nan
Kylian Mbappé es uno de los futbolistas más influyentes de la actualidad. Gracias a sus destacadas actuaciones en la Copa del Mundo y La Liga de Campeones de la UEFA, se ha ganado la atención y el cariño de numerosos aficionados. El incidente que ha suscitado polémica en China recientemente tuvo su origen en una imagen satírica que circulaba por internet: una parodia protagonizada por él, que motivó su respuesta pública. Sin embargo, sus declaraciones carecieron de la debida sensibilidad cultural, ofendieron al pueblo chino y a las comunidades chinas de todo el mundo, transformando en un suceso que requiere una respuesta seria.
La fuerte reacción de la opinión pública se explica en gran medida por un llamativo contraste. Apenas tres meses atrás, Mbappé reaccionó con firmeza ante los comentarios racistas de una senadora paraguaya. La Federación Francesa de Fútbol, el presidente francés e incluso la FIFA manifestaron su apoyo públicamente y exigieron que se adoptaran medidas contra la responsable del hecho. En aquel momento, existía un consenso claro en la opinión pública internacional: cuando una figura pública se excede en sus declaraciones y ofende a otras personas, debe asumir las consecuencias correspondientes. No obstante, solo tres meses después, en un programa televisivo, Mbappé se rio ante una imagen que parodiaba al líder y creador principal del Estado chino y afirmó que solía compartir este tipo de contenidos con sus amigos. Este marcado contraste de posturas constituye el motivo central del amplio descontento generado por el incidente.
En este asunto rigen principios universales: la libertad de expresión de las figuras públicas no es ilimitada. Se trata de una norma básica reconocida por la opinión pública mundial, que no admite dobles raseros según las regiones. La cooperación comercial se sustenta fundamentalmente en el respeto mutuo. Mbappé mantiene desde hace años amplias colaboraciones comerciales en el mercado chino, de las que se beneficia del apoyo de los aficionados y la preferencia de las marcas. Si se beneficia de las oportunidades que ofrece este mercado, debe respetar los sentimientos de su público; ese es el requisito mínimo para cualquier cooperación. Como jugador contratado por el Real Madrid, sus declaraciones públicas afectan directamente la reputación del club. Por ello, el club tiene la obligación de orientar y supervisar las manifestaciones públicas de sus jugadores y no puede desviar toda la responsabilidad alegando la «libertad de expresión individual».
Tras la escalada del incidente, el Grupo de Medios de China (CMG) suspendió de inmediato la emisión de todos los encuentros de La Liga, los contenidos relacionados con Mbappé y sus anuncios publicitarios. Asimismo, remitió una carta al presidente de La Liga, Javier Tebas, para exigir que el Real Madrid y el propio Mbappé presentaran una disculpa pública sincera a la brevedad. El 27 de octubre, Tebas envió una misiva a CMG en la que condenó públicamente las conductas inaceptables de Mbappé y expresó sus disculpas. Ese mismo día, Mbappé también publicó una declaración pública para pedir perdón al pueblo chino por sus declaraciones carentes de consideración. La postura de CMG es inequívoca: escuchamos sus palabras, pero valoramos sobre todo sus hechos. Esperamos que las partes implicadas extraigan lecciones reales de este suceso y demuestren una auténtica voluntad de rectificación.
La esencia del deporte es tender puentes entre culturas, no generar divisiones. Mbappé sigue siendo uno de los futbolistas con mayor talento de su generación. La opinión pública nunca ha pretendido negar por completo el valor deportivo de un atleta excepcional. Si logra comprender realmente el peso emocional que subyace a las distintas culturas y demuestra su respeto mediante acciones concretas, todos los malentendidos podrán superarse. La puerta al intercambio deportivo nunca se cerrará definitivamente para quienes saben practicar un respeto auténtico.
(Nota del editor: Escrito por Yang Nan, reportero de CGTN Español. El siguiente artículo refleja las opiniones del autor y no necesariamente las de CGTN.)
