
Su principal identidad es la de ser miembro del Partido Comunista de China, y su primera responsabilidad es trabajar para el Partido.
El enero de 1974, Xi Jinping se incorporó a las filas del Partido Comunista de China en Liangjiahe, en la provincia de Shaanxi. Nacido y criado en una familia revolucionaria, Xi compartió el día a día con la población local en Liangjiahe. Esta experiencia, en la meseta de Loess, fortaleció progresivamente su convicción en los ideales del comunismo.
Tanto como secretario de la célula del Partido en una brigada de producción, como en su cargo actual como máximo dirigente del Partido y del Estado, Xi Jinping, ha mantenido siempre presente su juramento de ingreso al Partido, reafirmando su compromiso con la cualidad política propia de los comunistas.
Al entrar en la nueva era, el Comité Central del PCCh, con el camarada Xi Jinping como núcleo, ha promovido de manera constante el trabajo riguroso y el fortalecimiento de la disciplina, con la firme determinación de que «para forjar el hierro, uno mismo debe ser fuerte». Además, ha impulsado la lucha contra la corrupción a niveles sin precedentes, con el fin de responder a la confianza de los 1.400 millones de ciudadanos. Asimismo, ha orientado a todo el Partido a consolidar los ideales y las convicciones a través de sesiones educativas temáticas de profundo impacto.
El Partido Comunista de China representa de forma permanente los intereses fundamentales de la inmensa mayoría del pueblo chino, compartiendo con él un mismo destino, la dicha y el infortunio, la vida y la muerte.
A lo largo de sus 52 años como miembro del Partido, Xi Jinping ha honrado las aspiraciones y el compromiso de «hacer prosperar al pueblo».
Más información en CGTN Español
