• 3 de marzo de 2024 03:25

Los robots en el cine

Existe mucha y muy variada información sobre los robots en el cine de ciencia ficción, sobre todo centrada en ranking y clasificaciones de diverso tipo, o la participación de estos como personajes a lo largo de la historia del séptimo arte. Por ello, vamos a clasificarlos desde el punto de vista de su mayor o menor nivel humanidad, tanto en la concepción de su cuerpo como en el nivel de inteligencia que incorporan: los robots, androides e inteligencias ubicuas, los robots incorpóreos y, finalmente, los cyborg junto con los gadget.

Robots, androides e inteligencias ubicuas
Una interpretación acertada de la robótica es que busca la creación de esclavos artificiales que nos sustituyan en el trabajo. Mano de obra que realice los trabajos tediosos, peligrosos o pesados que los humanos no queramos realizar. De este modo, el robot en el cine suele tener esta connotación, seres de aspecto mecánico, capaces de procesar y retener gran cantidad de datos y que actúan como nuestros servidores.

Como ejemplo de robots que ejercen este papel en el cine destacan Robby de El Planeta Prohibido [1]; Dewey, Huey y Louie de Naves Misteriosas [2], los robots camareros de El Dormilón [3] o Johnny Cab de Desafío Total [4]. A veces, sirven a amos con fines realmente cuestionables moralmente como María II de Metrópolis [5], los modelos T-800 y T-1000 de Terminator [6 y 7], o ED-209 (Enforcement Droid serie 209) de Robocop [8].

Todos ellos son víctimas de seguir un programa predeterminado que ejecutan de forma inexorable para alcanzar su objetivo, sin plantearse nada más. Parece como si en estos personajes robóticos volcásemos nuestros instintos más primarios de los que a veces tenemos miedo y de los que no podemos escapar. En cierto modo, este tipo de robots encuentra una relación directa con la tecnología industrial, donde el programa determina el comportamiento de estos para hacer una determinada tarea de forma cíclica, sin que puedan huir de este destino. En cierto sentido resultan automatismos complejos, pero al fin y al cabo automatismos que carecen de la capacidad humana de razonar.

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Copyright 1956 Loew’s Incorporated

El siguiente paso para incorporar algo mas de humanidad a estos ingenios es la inclusión del concepto “inteligencia artificial”. Esto ha dado mucho juego en el cine, ya que permite plantear personajes robóticos más complejos con una personalidad más marcada y que se cuestionan su propia existencia. En el lado amable hay referentes como el hombre de hojalata de El Mago de Oz [9] , C3PO y R2D2 de La Guerra de las Galaxias [1o] o más recientemente el modelo NDR-114 de El Hombre Bicentenario [11], que aunque su forma de pensar resulta más humana, su aspecto nos deja claro que todavía se trata de robots.

Esta cuestión es un paso hacia delante en la robótica, ya que ahora el robot se define más por su pensamiento que por su forma física. De esta manera, si en lo físico se tiende hacia estructuras mecánicas antropomórficas imposibles de distinguir del aspecto de un ser humano, entonces se habla de androides. Si, por el contrario, toma cualquier otro tipo de forma, se habla de inteligencia ubicua.

Androides: el comandante Data de la saga Star Trek [12], el inacabado Eduardo Manostijeras [13], D.A.R.Y.L. [14], las Fembots de Austin Powers [15] o David y Gigoló Joe de Inteligencia Artificial [16] entran en la clasificación de androides. En todo caso, siempre nos dejan clara su naturaleza, ya que en algún momento siempre muestran su interior metálico. Esta evolución de un soporte físico llega hasta cuerpos prácticamente humanos, como ocurre en los androides de la saga de Alien [17] o en Blade Runner [18], que abordaremos en los próximos párrafos.

Inteligencias ubicuas: tienen un papel protector y vienen a ser una extrapolación de lo que denominamos edificio inteligente en domótica. De forma habitual, su cuerpo suele ser una nave espacial y ellas se encargan de cuidar que estemos cómodos y que no nos preocupemos de nada. Realmente se acercan a una metáfora del útero materno. La computadora Madre de Nostromus de Alien [17] o GERTY 3000 de Moon [19], constituyen ejemplos de estas “madres cuidadoras”.

Por el lado menos amable, la inteligencia artificial ha dado pie a introducir en el cine robots, androides e inteligencias ubicuas que resultan víctimas de sus propios esquemas mentales y pensamientos. Desde nuestro punto de vista pasan de servidores a asesinos, pero en realidad lo que habitualmente se explora en el cine es la interacción del ser humano con otras formas de pensamiento no humanas que se rigen por diferentes reglas y éticas que no llegamos a comprender. El detonante puede ser desde una avería (como en Westworld, Almas de Metal [20] cuando el androide-pistolero interpretado por Yul Brynner (1920 – 1985) decide ganar todos los duelos a los que se enfrenta asesinando a turistas inocentes) o bien conflictos de pensamiento provocados por su propia naturaleza. Así, podemos encontrarnos con un astronauta dialogando con una bomba en Dark Star [21] para convencerla de que no explote, con el ordenador HALL de la Discovery en 2001: Una Odisea del Espacio [22] -que decidió, por su cuenta, que la única manera de guardar un secreto era eliminar a toda la tripulación- o la necesidad de V’Ger de volverse contra su creador en Star Trek, la película [12].

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Fragmento de la película 2001: Una odisea en el espacio. Copyright MGM/Stanley Kubrick Production

Pero también las razones del extraño comportamiento pueden resultar más humanas, como la llamada a procrear de Proteus IV de Engendro Mecánico [23] o la de conocer a su hacedor para hallar respuestas, de Leon, Zhora, Pris y Roy en Blade Runner [18]. Sin embargo, probablemente los androides con un comportamiento más inquietante son Ash y David de la Saga Alien [17]. Ambos, más cerca morfológicamente de una máquina biotecnológica, siguen las órdenes ocultas de la Compañía de preservar y transportar al monstruo creado por H. R. Giger (1940 – 2014) como arma perfecta de destrucción masiva.

Robots incorpóreos
Todos estos robots comentados hasta ahora, ya sean androides o inteligencias ubicuas, se caracterizan por poseer libertad para cumplir los fines que tienen encomendados, ya sean previamente programados o fruto de su actividad mental interna. Asimismo, la inteligencia artificial llega a ser más importante que la apariencia física, de suerte que reconocemos como robots (en su concepción de parecido humano) a ingenios que en absoluto tienen una forma antropomórfica. Por ello, la evolución del personaje robótico nos lleva a plantearnos qué pasa si se prescinde del cuerpo físico. Entonces hablaremos de los robots incorpóreos. Se pueden ver como los personajes de un videojuego que desarrollan su actividad en un entorno simulado, que si bien poseen un comportamiento “inteligente” para desenvolverse, no poseen ningún cuerpo físico.

Hablamos de simular cualquier ámbito y los personajes que habitan en un computador y, por qué no, tomar este mundo o el universo entero. Este planteamiento lleva al concepto de la realidad virtual (simular absolutamente todo para percibirlo como lo harían nuestros sentidos), que fue popularizado en la saga de Matrix [24,25 y 26], ya fue planteado en otras películas como Nivel 13 [27] o Tron [28]. En ellas, todos los personajes existían en una simulación y eran fruto de trasvasar toda su conciencia a un programa de computador.

Además, como en Matrix [24], convivían personajes reales (o naturales, provenientes de una conciencia humana) con otras conciencias artificiales creadas por la propia simulación, como el agente Smith. Aquí, tenemos un robot o androide incorpóreo, aunque bien podría clasificarse a toda Matrix como una inteligencia ubicua incorpórea. También Virtuosity [29] plantea una lucha entre el agente Parker Barnes con el robot virtual SID 6.7, concebido como la unión de más de un centenar de mentes de asesinos en serie. Aunque al final se transita al mundo real, gran parte de la lucha se realiza en un mundo virtual. Pero no todo va a ser malo. En el film Simone [30], Viktor Taransky, interpretado por Al Pacino (1940-?), decide crear una actriz virtual para sustituir a la estrella de su productora. El problema es que como al otro Víctor de ficción interesado por crear robots (Víctor Frankenstein), el experimento finalmente no sale tal y como tenía planeado.

En esta categoría, también se incluye el Holograma para Emergencias Médicas interpretado Robert Picardo (1953 – ?) en Star Trek, Primer Contacto [31]. Se trata de una inteligencia creada a partir de la experiencia de miles de médicos y de cientos de manuales de medicina y cirugía de manera que, como él mismo dice, “no soy un médico, soy la medicina”. Este personaje es la evolución de un tricorder mezclado con un sistema experto en medicina, vive en la computadora de las naves estelares de La Federación de Planetas, ya sea de clase Galaxy o Intrépida. Su cuerpo se materializa a través de proyectores holográficos que, mediante un uso desconocido de entrelazamiento de fotones por campos magnéticos, logra darle apariencia sólida. De hecho, esta tecnología de simulación es empleada para crear porciones de mundos (incluido robots-personajes) en las holocubiertas de las naves estelares.

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Copyright Paramount Pictures

Cyborgs y Gadgets
Para terminar esta semblanza sobre los seres artificiales en el cine, no hay que olvidarse de los hermanos menores, que carecen parcialmente de las cualidades que hemos utilizado para definir un robot, un androide, una inteligencia ubicua o un robot incorpóreo: su cuerpo (humanoide, de nave espacial o virtual) o su inteligencia. Se podrían denominar como gadget robóticos que se emplean para completar o aumentar las actitudes físicas de un humano o simplemente para ser usados como herramienta.

Así, una persona cuyos órganos naturales son sustituidos por artificiales, ya sea por necesidad de supervivencia o simplemente por adquirir cualidades superhumanas, se considera un cyborg. Se distinguen porque, aunque en origen son totalmente humanos, después de algún evento desastroso la parte humana no puede sobrevivir sin la artificial y esta última no es nada sin la humana, que la provee de inteligencia. Aunque nos hemos referido a ellos como hermanos menores, la verdad es que en el cine juegan un papel tan variopinto como los robots o los androides. Así, siempre con apariencia humana, pueden ser tan rectos y leales como el capitán Jean-Luc Picard [32], que posee un corazón artificial que sustituye al suyo dañado en una pelea; o, en el extremo y en esta misma saga, los Borg [33] que llevan al límite los implantes en sus cuerpos hasta el punto de crear una nueva raza medio humanoide medio máquina.

También fuera de este universo (en el de la competencia), en El Imperio Contraataca [34] tenemos a un Luke Skywalker que requiere de una mano artificial después de haber perdido una lucha con Lord Darth Vader, el cyborg definitivo de la Guerra de las Galaxias, con cuatro extremidades robóticas y un sistema de respiración completo. Reconstrucción casi completa la que sufre el agente Alex J. Murphy al ser transformado en Robocop [8]. Solo mantiene la cara y el cerebro, el resto… todo máquina.

Finalmente, las herramientas robóticas más destacadas en las películas cumplen diversos papeles tanto para ayudar de alguna forma al protagonista como para molestarlo. Pueden ser un coche inteligente al que no hace falta conducir como en Yo, Robot [35] o una excavadora que te quiere asesinar como en Minoriy Report [36]. Aunque lo más normal es que se use para acabar con el malo de la película como el exoesqueleto robótico que utiliza Ellen Ripley para librarse del bicho en Aliens: El Regreso [37] o la camilla robótica modelo MED POD 720i que usa Elizabeth Shaw para extraerse el pulpo-alien que estaba gestando gracias a una astuta maniobra del androide David 8 en Prometheus [38]. En estos casos, estos artefactos siempre juegan un papel secundario y en ningún caso toman el protagonismo de sus hermanos mayores.

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Fragmento de la película «Aliens, El regreso». Copyright 20th Century Fox/Brandywine Productions

[1] Fred M. Wilcox, Forbidden Planet, Estados Unidos, MGM, 1956.

[2] Douglas Trumbull, Silent Running, Estados Unidos, Universal Pictures, 1972.

[3] Woody Allen, Sleeper, Estados Unidos, United Artists, 1973.

[4] Paul Verhoeven, Total Recall, Estados Unidos, Carolco, 1990.

[5] Fritz Lang, Metropolis, Alemania, U.F.A., 1927.

[6] James Cameron, The Terminator, Estados Unidos, Hemdale Film Corporation,  Pacific Western, 1984.

[7] James Cameron, Terminator 2: The Judgement Day, Estados Unidos, Columbia TriStar, 1991.

[8] Paul Verhoeven, Robocop, Estados Unidos, MGM, 1987.

[9] Victor Fleming, The Wizard of Oz, Estados Unidos, MGM, 1939.

[10] George Lucas, Star Wars, Estados Unidos, 20th Century Fox, 1977.

[11] Chris Columbus, Bicentennial Man, Estados Unidos, Columbia Pictures/Touchstone Pictures, 1999.

[12] Rober Wise, Star Trek: The MotionPicture, Estados Unidos, Paramount Pictures, 1979.

[13] Tim Burton, Edward Scissorhands, Estados Unidos, 20th Century Fox, 1990.

[14] Simon Wincer, D.A.R.Y.L., Estados Unidos, Parmount, 1985.

[15] Jay Roach, Austin Powers: International Man of Mystery, Estados Unidos, New Line Cinema/Capella International, 1997.

[16] Steven Spilberg, A.I. Artificial Intelligence, Estados Unidos, Warner Bros. Pictures/Dreamworks Pictures/Amblin Entertainment/Stanley Kubrick Production, 2001.

[17] Ridley Scott, Alien, Estados Unidos, 20th Century Fox/Brandywine Productions, 1979.

[18] Ridley Scott, Blade Runner, Estados Unidos, Warner Bros. Pictures, 1982.

[19] Duncan Jones, Moon, Reino Unido, Sony Pictures Classics/Liberty Films UK, 2009.

[20] Michael Crichton, Westworld, Estados Unidos, MGM, 1973.

[21] John Carpenter, Dark Star, Estados Unidos, Bryanston Pictures, 1974.

[22] Stanley Kubrick, 2001: A Space Odyssey, Reino Unido, MGM/Stanley Kubrick Production, 1968.

[23] Donald Cammel, Demon Seed, Estados Unidos, MGM, 1977.

[24] Andy y Lana Wachowski, The Matrix, Estados Unidos, Warner Bros/Village Roadshow Pictures/Groucho II Film Partnership, 1999.

[25] Andy y Lana Wachowsky, The Matrix Reloaded, Estados Unidos, Warner Bros. Pictures, 2003.

[26] Andy y Lana Wachowsky, The Matrix Revolutions, Estados Unidos, Warner Bros. Pictures, 2003.

[27] Josef Rusnak, The Thirteenth Floor, Estados Unidos, Centropolis Entertainment/Columbia Pictures, 1999.

[28] Steven Lisberger, Tron, Estados Unidos, Walt Disney Pictures, 1982.

[29] Brett Leonard, Virtuosity, Estados Unidos, Paramount Pictures, 1995.

[30] Andrew Niccol, Simone, Estados Unidos, New Line Cinema, 2002.

[31] Jonathan Frakes, Star Trek: First Contact, Estados Unidos, Paramount Pictures, 1996.

[32] David Carson, Star Trek VII: la próxima generación. Paramount Pictures, 1994.

[33] Jonathan Frakes, Star Trek: First Contact, Estados Unidos, Paramount Pictures, 1996

[34] Irvin Kershner, Star Wars. Episode V: The Empire Strikes Back, Estados Unidos, 20th Century Fox, 1980.

[35] Alex Proyas, I, Robot, Estados Unidos, 20th Century Fox, 2004.

[36] Steven Spilberg, Minority Report, Estados Unidos, 20th Century Fox/Dreamworks Pictures, 2002.

[37] James Cameron, Aliens, Estados Unidos, 20th Century Fox/Brandywine Productions, 1986.

[38] Ridley Scott, Prometheus, Estados Unidos, 20th Century Fox/Scott Free Productions/Dune Entertainment, 2012.