• 4 de agosto de 2026 12:10

De la escala a la definición: reflexiones sobre «el trío emergente» de China

Autor: Zhang Danyu, reportera de CGTN en Español

Al examinar las transformaciones del comercio internacional y la evolución industrial de las últimas décadas, la estructura de las exportaciones chinas ha experimentado una transformación en tres etapas bien definidas. Primero surgió el «viejo trío» (textiles, muebles y electrodomésticos), sustentado en la mano de obra intensiva y las ventajas en costos; posteriormente apareció el «nuevo trío» (vehículos eléctricos, baterías de litio y paneles fotovoltaicos), impulsado por la integración de la cadena de suministro y la producción a gran escala en el ámbito de la ingeniería verde; y hoy presenciamos el auge del «trío emergente», situado en la frontera tecnológica mundial: la inteligencia artificial (IA), la robótica y los fármacos innovadores.

Esta transición trasciende un simple cambio de productos o de terminología; representa una evolución sustancial en la lógica del desarrollo económico chino y en sus ventajas competitivas. Si el «viejo trío» se apoyó en los dividendos de la mano de obra y el «nuevo trío» consolidó las ventajas derivadas de la escala y de la cadena de suministro, el «trío emergente» simboliza el salto hacia los dividendos de la innovación original y la profunda integración entre el mundo digital y el físico. Mientras que el comercio tradicional se enfocaba en qué vender, la transformación estructural del «trío emergente» reside en cómo se genera el valor: China ya no exporta únicamente productos físicos, sino también ecosistemas de cómputo, algoritmos de inteligencia incorporada y propiedad intelectual con licencia global.

Un análisis de estos tres sectores revela patrones de expansión internacional muy distintos de los tradicionales.

En el campo de la inteligencia artificial, la expansión internacional de la IA china está superando el modelo tradicional de concesión de licencias de software. Los modelos de lenguaje de código abierto desarrollados en China registran un elevado nivel de uso a escala internacional, mientras que las infraestructuras de computación con refrigeración líquida y los agentes inteligentes especializados por sectores se integran progresivamente en industrias de distintos países. Al fomentar ecosistemas abiertos, la IA china genera una profunda influencia tecnológica en la base de la cadena de valor digital.

En el ámbito de la robótica, tras consolidarse como exportador neto de robots industriales, China experimenta un rápido crecimiento en la exportación de robots quirúrgicos, robots de limpieza de alta gama y sistemas biónicos. Ya no se trata únicamente de vender equipos, sino de transferir capacidades integradas de control de precisión, algoritmos de inteligencia incorporada y soluciones para entornos físicos complejos.

Por su parte, el sector de los fármacos innovadores atraviesa un momento de gran dinamismo. Los acuerdos internacionales de licencia alcanzan cifras récord y las principales multinacionales farmacéuticas están adquiriendo derechos globales sobre nuevas dianas terapéuticas y medicamentos desarrollados en China. El sector farmacéutico chino ha alcanzado así un punto de inflexión histórico: ha pasado de depender de la importación de innovación a exportar propiedad intelectual hacia Europa y Estados Unidos.

Un aspecto crucial es que estos tres sectores no operan de forma aislada, sino que constituyen un sistema altamente integrado. La IA actúa como el «cerebro», aportando capacidad de decisión y modelos predictivos; la robótica constituye el «cuerpo», traduciendo algoritmos abstractos en ejecución física de alta precisión; y la biomedicina representa la frontera de las ciencias de la vida, donde el diseño molecular asistido por IA y la automatización robótica reducen drásticamente los ciclos de I+D, generando retornos financieros de alto margen que retroalimentan la inversión en tecnologías de frontera.

Sin embargo, el desarrollo del «trío emergente» también exige mantener una visión pragmática y analítica. El camino hacia el liderazgo tecnológico global presenta desafíos estructurales evidentes.

En primer lugar, la coexistencia de fortalezas aplicadas y brechas en ciencia básica aún persiste. Aunque China ha demostrado una notable capacidad en ingeniería, personalización de aplicaciones y construcción de centros de computación, aún afronta retos en ámbitos como los semiconductores de alta gama, las arquitecturas fundamentales de los modelos de IA, el descubrimiento de nuevas dianas terapéuticas y la investigación básica. La prosperidad en el ámbito aplicativo no debe eclipsar la necesidad de fortalecer la investigación fundamental.

Por otro lado, el «trío emergente» enfrenta crecientes desafíos regulatorios y geopolíticos por su impacto en áreas sensibles como la bioseguridad y la protección de datos, lo que exige estricto cumplimiento normativo e integración local. Asimismo, su desarrollo no sustituye al «viejo» ni al «nuevo trío», sino que se complementa con ellos para fortalecer la economía real.

De la manufactura tradicional a la ingeniería verde y, finalmente, a las tecnologías de frontera, el papel de China en la cadena global de valor evoluciona desde la participación operacional hacia la construcción conjunta de estándares y paradigmas. Con miras al futuro, la consolidación de la investigación básica, la cooperación internacional abierta y la construcción de un marco de cumplimiento sólido permitirán al «trío emergente» respaldar un desarrollo sostenible y de alta calidad, además de contribuir al bienestar global.

(Autor: Zhang Danyu, reportera de CGTN en Español

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