• 17 de junio de 2024 04:41

ACAE y Ad Astra Rocket Company analizan los globos aerostáticos recuperados

El pasado 20 de abril la Asociación Centroamericana de Aeronáutica y del Espacio (ACAE) y Ad Astra Rocket Company, realizaron gracias al patrocinio del Banco Popular, el último lanzamiento de globos aerostáticos de investigación científica como parte del proyecto DAEDALUS.

Los dos globos lanzados ese día en el Museo de los Niños llevaron a la estratosfera dos dispositivos distintos para medir datos atmosféricos y transmitirlos en tiempo real, con el fin de ponerlos a prueba en condiciones cercanas a las del espacio. El dispositivo de ACAE, el SCEIGA (Sistema de Computación Embebido de Investigación a Gran Altura), se diseñó con la función de transmitir estos datos a través de Twitter usando la red celular GSM. El segundo dispositivo fue un sistema experimental desarrollado en el laboratorio de Ad Astra Rocket Company.

El lanzamiento de los globos fue todo un éxito. Durantes sus casi dos de vuelo, el SCEIGA alcanzó los 22 000 msnm y reportó temperaturas de hasta -5,94ºC. En las diez horas que duró encendido realizó alrededor de 800 mediciones de variables como Altura, Humedad, Velocidad, Temperatura, Luz, Presión y Aceleración. La recuperación del dispositivo fue una aventura de dos días en medio de las montañas de Aserrí, guiados por los datos del GPS que tenía integrado. El primer día el rescate del globo llevó al equipo a una zona alejada y con una pendiente pronunciada, la búsqueda debió suspenderse cuando empezó a caer la noche. Al día siguiente, el grupo de búsqueda regresó al lugar desde tempranas horas de la mañana.

“Fuimos 4 personas” explica Allan Rivera de la compañía Ad Astra Rocket, “la búsqueda empezó a las 6am el domingo subiendo en los Cerros de Aserrí. En el trayecto nos encontramos a varias personas que estaban trabajando en las fincas. Ya ellos nos habían dicho por dónde estaba, nos dijeron que estaba muy alto, y en efecto. Cuando llegamos nos dimos cuenta de que estaba en una parte de la montaña con mucha pendiente, el acceso era bastante difícil, y estaba colgando de un árbol que tenía aproximadamente 30 metros de altura y sin ramas bajas para subirlo”.

Al no contar con el equipo necesario, el grupo se limitó a tomar fotografías del lugar y se devolvió. Cuando regresaba nuevamente se encontró con los trabajadores de las fincas. “Nos preguntaron si habíamos conseguido bajarlo, les dijimos que no, y les contamos que había una remuneración si alguien lo lograba bajar. Uno de ello, Luis Cisneros, nos dijo que él podía intentarlo ese mismo domingo, y como a las siete de la noche nos llamó diciendo que ya lo tenía con la carga intacta. Pasamos a recogerlo y le dimos el dinero de la recompensa” relata Rivera.

Para los jóvenes estudiantes del Instituto Tecnológico de Costa Rica y de la Universidad de Costa Rica que habían trabajado en su construcción, recuperar el dispositivo fue motivo de celebración. “Fue hasta la noche del domingo que tuvimos noticias del SCEIGA. Ya estábamos en nuestras casas, y cuando apareció, fue una emoción completa. Ver que aún funcionaba y se encontraba intacto nos dejó un gran orgullo de nuestras capacidades” afirma Magaly Sandoval, estudiante de ingeniería mecatrónica del TEC y líder del equipo de trabajo.

“Cuando tuve el SCEIGA en mis manos sentí mucho orgullo, creo que pocas veces en mi vida me había sentido tan orgulloso de un trabajo mío. Vi en él un sueño de niñez hecho realidad, pero tener los datos fue científicamente aún más emocionante. El proyecto siempre fue un reto, creo que lo mas importante que dejó fue mucho aprendizaje, sin duda alguna aprendimos que el proyecto puede mejorar en muchas cosas, pero que el esfuerzo va en una dirección bastante importante” señala Gustavo Fonseca, estudiante de la Universidad de Costa Rica.

El segundo globo aún no ha sido hallado debido a fallas con el GPS. Se cree que aún se encuentra en las áreas cercanas a donde el SCEIGA fue recuperado.